Campaña adaptada a diferentes medios en la que el cliente pidió mostrar, sobre todo la seguridad a la hora de mandar sus envíos.
En este proyecto el cliente pidió poner en valor la vida de los niños.
En esta campaña planteé una estrategia valorando los diferentes tipos de targets según su edad y creado visuales diferentes para cada uno.

Cuentos Versados

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CUENTOS VERSADOS. Editorial Pasionporloslibros (2017)

Aquí os presento la nueva obra de Santiago del Pino, donde encontraréis varias historias escritas en verso de muy fácil lectura y donde los niños encontrarán un mundo lleno de color y entretenimiento. En el encontrarás personajes como el Ratón Ramón, cuyo sombrero le hará ser el más popular del pueblo de Villanimal, una mosca cuyo deseo por ser terrorífica le lleva a visitar al doctor o un caracol adicto a la velocidad.

Para que os hagáis idea mas clara de lo que estoy hablando, os dejo con uno de los cuentos que componen esta obra.

Érase que se era una princesa
con la nariz en forma de pera,

¡¿¡pero!?!… PERA

Su majestad andaba orgullosa por los jardines de palacio cuando, de repente, una pequeña rana le dijo:

– ¡¡¡CROAC!!! Que, traducido al lenguaje humano, significa:
– ¡Qué risa princesa! Vaya nariz más fea.
La princesa corrió triste al castillo donde su papá, el rey, la esperaba
haciendo un guiso.

– ¡Papá, papá! – gritó la princesa – esa rana se está riendo de mí.
– Ja, ja – rióse el Rey “Pasmarote”, que así se llamaba.
– Tiene guasa esa rana, pero si es más pequeña que una pepita de manzana.
– No te preocupes hija, yo hablaré con esa “canija”.

El rey fue a ver a la rana un poquito enfadado por ver tan triste a su hija la princesa:
– ¿Por qué has ofendido a mi hija? – preguntó el rey.
– Por su nariz, majestad. La tiene tan grande que no lo pude evitar.
– ¡Ahora la princesa está triste y ojerosa! ¿Crees que su nariz es defectuosa?
Pues para que aprendas la lección un castigo severo, severísimo,
te impondré.
Con tinta te pintaré un bigote y unas gafas.
Más fea que un pie estarás!
Y así te pasearás por el reino,
armando mucho jaleo
y aguantando el pitorreo
¡ese será mi deseo!
Y así la próxima vez,
mostrarás más respeto
por la princesa del cuento.
Pensose la rana cómo salir de aquel aprieto
Un bigote y unas gafas.
¡Le perderán el respeto!

– ¡Por favor majestad solicito clemencia!
¿Podré salir bien parada de esta?
¡¡¡Prometo no volver a reirme de nadie jamás!!!

– Ya es tarde… y por tu fechoría tienes que pagar,
te pintaré sólo el bigote
¡Y no se hable más!
– Qué triste estoy ¡Qué bochorno!
Todos se reirán de mi con este adorno.
Qué mal momento, qué mal me siento
estoy tan arrepentida, tan tan arrepentida
que no recobro el aliento.

Por donde ella pasaba, todo el mundo le miraba,
cuchicheaban y reían a carcajadas.
Fuera por donde fuera
de ella se reirá cualquiera.
Hasta un pequeño gusano
de pelo largo y muy cano
le dijo a una margarita
¡Esa rana está maldita!

De repente la rana rompió a llorar y ríos de lágrimas cubrieron su cara.
– ¡Si al menos este arrepentimiento el bigote se llevara!
Olas y olas de lágrimas chocaban contra su diminuta nariz,
– ¡Sin bigote yo era tan feliz! –

Paró de llorar tras un largo rato
en el que la rana no dejaba de pensar en aquel garabato.
Mas de repente, exhausta, enormemente cansada… sin ganas de nada,
se sentó a descansar en la ladera de un río cercano.
– Debo estar horrible, con este bigote y después de tanto llorar
¡anda me reflejo en el agua, me voy a mirar! –

– ¡Qué sorpresa! ¡Qué maravilla! ¡Mi cara brilla!
Vió sorprendida como el bigote había desaparecido
– ¡Menuda suerte, la pintura se había ido!
Tras el susto, algo intranquila, la rana tomó una tila
y tras calmarse pensó sobre este asunto en cuestión
que no merecía la pena reírse de los demás
pues al final los defectos,
esos que todos tenemos
son cosas sin importancia
y puedo decir con razón,
lo que de verdad importa
son cerebro y corazón.